La Parroquia de la Asunción recibe como donación un Misal del siglo XVIII con el que se consagró la Capilla de la Dolorosa


La Parroquia de la Asunción recibe como donación un Misal del siglo XVIII con el que se consagró la Capilla de la Dolorosa.

El pasado sábado santo, día 15 de abril, se procedía al acto de entrega y donación a la Parroquia de Ntra. Sra. de La Asunción de Hellín de un Misal veneciano que, durante la Cuaresma, ha podido ser contemplado en la exposición Plus Quam Perfectus realizada en nuestra ciudad.

 

En un acto sencillo, realizado en la Capilla de Ntra. Sra. de los Dolores, al que asistían el donante de este interesantísimo ejemplar, José Albertos, y el cura párroco Ricardo Magro, en representación del consejo parroquial de pastoral, éste recibió el citado Misal en presencia del presidente de la ACH, Francisco Juárez, y el presidente y vicepresidente de la Hermandad del Cristo Yacente, Vicente Mas y Antonio Albertos.

 

José Albertos entregó el Misal asegurando que su intención era que pudiera ser disfrutado por los fieles que acudían a la parroquia y, en general, por todos los ciudadanos y visitantes de Hellín, confiando en que estará en las mejores manos y que, de esta forma, seguirá conservándose al menos otros 200 años más. También destacó que en el mismo se aportan nuevos datos sobre la historia de nuestra ciudad.

 

El ejemplar se trata de un Misal Romano impreso en Venecia en 1764, en cuya página de cortesía conserva la siguiente inscripción: “Se celebró la primera Misa en esta capilla de Ntra. Sra. de los Dolores el día 15 de Abril de 1812 por D. Nicolas Claramonte cura ecónomo de la Parroquia de esta Villa de Hellín”. Por lo tanto, en el día elegido para la donación se cumplían exactamente 205 años desde que, tal y como indica la inscripción, el ejemplar fue utilizado para celebrar la primera misa en la citada capilla, que seguramente hasta ese momento solo había tenido un uso cultual y funerario familiar. Las investigaciones sobre el origen del misal que confirmaron la veracidad de la inscripción fueron realizadas por los arqueólogos Pablo Cánovas y Francisco Javier Donate.

 

El párroco de La Asunción, Ricardo Magro, aseguró que la comunidad a la que ahora representa seguirá cuidando y custodiando este Misal, tal y como lo ha hecho la familia Albertos hasta la fecha, así como poner los medios para que pueda ser contemplado y disfrutado. En próximas fechas se celebrará una misa en la que se expondrá el mismo. Agradeció profundamente el gesto de esta donación, y no ocultó su satisfacción porque “este libro vuelva al lugar donde comenzó su historia”.

 

 

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